El gato mira desafiante a la cámara. Posa como un sultán apoltronado entre flores. Esta en su casa y es el amo y señor, todos le sirven y él lo sabe. No, en realidad no es para tanto, solo es una foto al fin y al cabo.
La última foto de esta semana dedicada a la macrofotografía. es una de las más inquietantes. Recorriendo un tronco con mi cámara me encontré este nudo. No hay retoque, es natural. Un rostro de madera parecido a un zombie nos mira con incredulidad intentando despegarse del árbol en. el que se halla. Se aprecia el cráneo perfectamente, con sus ojos, oreja, nariz, boca, herida, lo tiene todo para merecer una foto.
Seguimos con la fotografía macro. En este caso buscamos algo de poética en la imagen, puede representar muchas cosas. Una simple reina de un juego y todos sus peones esclavizados a ella sumisamente. Cada uno puede interpretar lo que quiera.
Cuando uno se acerca mucho a los objetos descubre mundos nuevos, texturas, figuras escondidas. Dentro de las muchas opciones me gusta jugar con simetrías, patrones y geometrías que van apareciendo.
Esta semana la vamos a dedicar a la macrofotografía, así que todas las imágenes serán de este género tan interesante. Es un género que exige creatividad y en momentos que uno esta en casa puede ser muy útil. Esta primera imagen de tornillos y tuercas es titulada "Malas compañías".
Marcos y más marcos, encuadre dentro de encuadre. Un gato que mira concentrado. Una foto que hice hace muchos años y a la que tengo un aprecio muy especial. El gato podía ser más exótico, pero eso no es culpa del fotógrafo, ni del gato por cierto.