Hay días que hay que celebrar más que otros y efemérides más importantes que otras.
Pocas cosas hay más relajantes que un campo y pasear por él rozando con las manos el centeno, el trigo o lo que se esté cultivando. Si a eso le sumamos un atardecer elegante, alcanzamos una sensación realmente vivificadora.
No es California, pero con ese estupendo cielo azul podría ser. Esas casas que se doran al sol me resultan sugerentes.
En cualquier parte se encuentran figuras geométricas, líneas, triángulos, trapecios. A mi me gusta buscarlos allá donde estén o mi imaginación los encuentre.