Muchas veces me han dicho que me compre un bosque y me pierda en él. De momento no he ahorrado lo suficiente para poder permitirme el lujo de comprarme una parcela llena de árboles. En cambio si que me gusta perderme en ellos de manera económica, sin necesidad de poseerlo, más bien es el bosque el que posee mis ojos. Cualquier día es bueno para agarrar una carretera y adentrarnos en terrenos menos urbanos. Vamos a ver donde nos lleva.

No hay comentarios:
Publicar un comentario